La tregua
Tantas batallas emprendidas y finalmente solo quedan las heridas de guerra en el alma y el cuerpo cansado, mas solo es temporal, es solo un remanso para luego continuar luchando, pero ahora por ideales tangibles, reales y verdaderos.
La añoranza por el robo de un beso es combustible para dejar la capa y espada del caballero trovador, ya no las necesita, basta tan solo su presencia para mostrarse frente a su musa terrenal, la que no sueña con cuentos medievales, mas sueña con el hombre de carne y hueso, el que se cae y ella levanta, el que sueña con sus brazos y ella cobija, el que espera le canten al oído y ella susurra melodías que le recuerdan.
Son ellos, los verdaderos protagonistas de la tregua, que sin casi percibirlo y mas temprano que tarde, encontraran el punto de inicio para construir su propia historia.
